Pan y circo en ADICAE

Queremos aprovechar esta entrada del blog para hacer una reflexión sobre lo que está ocurriendo en nuestra asociación, y explicar a los socios el espectáculo dantesco que vivimos, consecuencia de una huida hacia delante  de la actual dirección.

En especial, queremos hacer hincapié en las expulsiones de socios que estamos sufriendo todos aquellos que expresamos opiniones contrarias a los dirigentes de ADICAE.

A medida que se acerca el Congreso el nerviosismo parece crecer en quienes dirigen a su antojo esta, nuestra organización. Si hacemos balance de las entradas que hemos ido realizando en el blog a lo largo de estos 10 meses vemos cómo se han ido produciendo todos y cada uno de los hechos que habíamos pronosticado previamente.

  • Discurso de enfrentamiento y menosprecio de los dirigentes hacia los socios críticos, impidiendo abrir un debate transparente y democrático, eludiendo la rendición de cuentas y posibilidad de fiscalización de su gestión por parte de los socios.
  • Retrasar la convocatoria y celebración del Congreso.
  • Diseño y ejecución de un procedimiento viciado desde su origen mediante:
    a) Criba y selección de socios, impidiendo a socios críticos la participación.
    b) Tergiversación de estatutos y reglamento, haciendo interpretaciones interesadas.
    c) Ocultación y falta de información a los socios de esta candidatura.
    d) Imposición de requisitos y condiciones que no figuran en los estatutos ni en el reglamento.

Y por último el hecho que supone el más flagrante de todos: Expulsiones de socios. Asunto sobre el que nos extenderemos por su importancia. Lamentablemente este hecho no es novedoso en ADICAE, solo en el ultimo año, año electoral, se han producido innumerables expulsiones.

El modus operandi es el mismo siempre, pues el objetivo de quienes expulsan es idéntico, impedir que los socios que piensan diferente puedan participar en las asambleas generales, es decir eliminar a la oposición.

En 2018 se han llevado a cabo diferentes asambleas generales en las organizaciones de ADICAE. En todas aquellas en las que existía un grupo de socios críticos con la gestión, unos días antes de la celebración de la misma eran expulsados para impedir su participación. Ya que una vez expulsado, el socio debe acudir a la via judicial para impugnar el acuerdo y solicitar que se le reponga el derecho vulnerado.

Como todos sabemos por nuestras experiencias como consumidores, el funcionamiento de la Justicia es lenta, y supone asumir un coste que el socio debe asumir para hacer valer sus derechos. Por esto precisamente se expulsa, pues los dirigentes saben que con esa acción consiguen de primeras de impedir participar y además, por los costes y tiempo, creen que muchos desistirán de acudir al amparo de la Justicia, abandonado la asociación y dejándoles el camino libre para hacer y deshacer a su antojo.

¿A que os suena familiar esta forma de actuar? Pues sí, es similar a lo que hacen los bancos y empresas ante los problemas de los consumidores, que obligan a acudir a la vía judicial para desmoralizar a los consumidores y así hacerles desistir de reclamar sus derechos. Mientras el consumidor debe hacer frente a procesos judiciales costosos en términos económicos y de plazos, ellos usan la maquinaria y recursos  del banco, para conseguir lucrarse. En ADICAE pasa parecido igual, los dirigentes usan los recursos de la asociación que son patrimonio  de todos los socios para pleitera  y el socio debe defenderse y hacer valer sus derechos con sus propios recursos.

¿Cómo se han producido las expulsiones?

Evidentemente presunta mala fe, obrando de forma premeditada y arbitraria. Las pautas comunes a las expulsiones, a parte de realizarse días antes de las asambleas han sido las siguientes:

  1. Se han instruido procedimientos de expulsión sin dar a conocer los acuerdos ni documentación del expediente.
  2. Las personas designadas para instruir los procesos siempre han sido personas con contratos de servicio con ADICAE,  no existiendo objetividad ni imparcialidad en la instrucción. Las alegaciones eran papel mojado y ni se valoraban. ni se respetaba el proceso de instruccion.
  3.  Algunas expulsiones se han producido por la vía de los hechos, es decir por la fuerza, sin resolución alguna de los órganos competentes para ello. Y en los casos que sí se han resuelto, ha resuelto el expediente un órgano que no tiene competencia para ello, saltándose los estatutos descaradamente, sin pudor alguno.
  4. En ningún caso se han respetados los procesos y principios del procedimiento sancionador, alegándose motivos totalmente delirantes y absurdos fruto de quien se siente por encima del bien y del mal sabiendo que el objetivo estaba cumplido: eliminar al socio crítico.

La expulsión de un socio de una asociación no es un asunto menor, significa impedir el ejercicio de un derecho fundamental. Las asociaciones tienen reconocido el derecho de autoorganizacion y en base a este derecho o libertad de autorganizarse  (y deben prever) la posibilidad de expulsar o privar a una persona la condición de socia. Pero claro, puesto que el bien protegido es un derecho fundamental, recogido en nuestra Constitucion, las expulsiones de socios no se pueden hacer a la ligera, arbitrariamente. Desgraciadamente en ADICAE el proceso sancionador está muy mal regulado y muchos aspectos ni se han recogido en los estatutos ni en el reglamento de funcionamiento interno. Esta es una de las medidas que proponemos y puedes consultar en nuestro programa con la reforma de estatutos y reglamento.

Si no hay un procedimiento sancionador regulado en la asociacion como es este caso, la doctrina recogida por sentencias del Tribunal Supremo traslada a las asociaciones privadas las reglas y principios del Derecho público o Derecho Administrativo sancionador

Además la organización interna y el funcionamiento de las asociaciones deben ser democráticos, con pleno respeto al pluralismo. Siendo nulos de pleno derecho los pactos, disposiciones estatutarias y acuerdos que desconozcan cualquiera de los aspectos del derecho fundamental de asociación.

Es decir, que pese a la reconocida libertad de autoorganizacion, la actividad de las asociaciones no forma naturalmente una zona exenta del actuar conforme al resto del ordenamiento jurídico, y ello ha sido afirmado por el propio Tribunal Constitucional y el Tribunal Supremo, que reconoce que el ejercicio de la facultad sancionadora en las asociaciones se debe aplicar según el siguiente criterio:

  • En base a un procedimiento reglado, para que exista cobertura legal, unas normas de competencia y tramitación y principios rectores del proceso judicial y las garantías necesarias para que no se produzca indefensión, pues esto constituye seguridad jurídica, imprescindible en las relaciones asociativas y consecuentemente de libre ejercicio de los derechos como socio y parte del núcleo esencial del derecho de asociación.

De otra forma, el acuerdo de sanción podría obedecer a una actuación arbitraria de los órganos de gobierno que no respetan derechos fundamentales de los asociados, como sucede cuando es tomado como represalia al ejercicio por parte de uno de ellos, del derecho a expresar libremente opiniones en el seno de la asociación y como integrante del mismo de su derecho de crítica a los órganos de gobierno. Como está siendo la regla en nuestro caso, pues es este y ningún otro el verdadero motivo de las expulsiones.

La presunta  mala fe que está habiendo en todo el proceso del Congreso es cada vez mas  evidente, siendo las expulsiones uno de los elementos más flagrantes, que no el único. Todo esto nos plantea algunas cuestiones sobre las que todos los que integramos esta asociación deberíamos reflexionar:

  • ¿Cómo es posible que los dirigentes de la asociación traten así a los socios que son la esencia y razón de ser de la misma?
    ¿Cómo es posible que respeten tan poco las normas, más aún si tenemos en cuenta que por su cargo tienen un compromiso y responsabilidad mayor de cumplirlas?
  • ¿Cómo una asociación a cuyos dirigentes se les llena la boca públicamente de exigir cumplimiento de las normas a los bancos, actúan como  parecido a ellos o con sus propios asociados?
  • ¿Es que vamos a tener que crear una asociación para defendernos de los abusos de ADICAE?

Las personas que integramos ADICAE llegamos a la organización para defendernos de las injusticias y abusos de los poderosos, para defender nuestros derechos creyendo que este era un lugar, un espacio adecuado para ello. Nos encontramos ahora que quienes dirigen la asociación emulan a los poderes económicos ejerciendo sobre los socios actos reprobables.

Queremos cambiar el modelo de consumo, de banca hacia un modelo del siglo XXI, más transparente, social y democrático y para ello es necesario actuar de la misma manera y dar ejemplo. Es necesaria una asociación transparente, democrática y respetuosa con todos las personas que la integran. Los intereses personales de cualquier persona que integra ADICAE no pueden estar por encima de las personas.

Creemos que es necesario que todos realicemos una reflexión profunda al respecto y si esta es la organización a la que queremos pertenecer, apoyar, en la que trabajar o colaborar, es necesario un profundo cambio.

APÚNTATE COMO COMPROMISARIO / A DE NUESTRA CANDIDATURA PARA EL PRÓXIMO CONGRESO Y CONSTRUYE EL CAMBIO CON NOSOTRAS

 

 

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