Carta a trabajadores y ex trabajadores de ADICAE

Soy Héctor Mendal, candidato a la Junta Directiva de ADICAE por parte de la candidatura alternativa Consumidores Construyendo Futuro. Muchos de vosotros, trabajadores y ex trabajadores de ADICAE, socios en vuestra mayoría, me conoceréis. No en vano fui responsable de redes sociales de ADICAE durante algo más de 7 años.

Durante toda mi estancia en ADICAE, como trabajador, he sufrido. Y os he visto sufrir. A vosotros y a los cientos de compañeros y compañeras que han pasado por ADICAE. No hay más que hacer una simple búsqueda en Linkedin para comprobar que, como mínimo, 490 personas hemos trabajado en ADICAE en los últimos años. La rotación de personal es altísima, como bien sabéis. La gente, o no aguanta, o nos despiden.

Durante toda mi estancia en la asociación rara era la semana en la que no escuchaba o veía cómo la dirección de ADICAE despreciaba vuestro (nuestro) trabajo a través de reprimendas excesivamente duras, descalificaciones personales y diversos menosprecios. Siempre, por supuesto, con elevadísimos tonos de voz por parte de la dirección.

Recuerdo las innumerables veces que la ‘dirección’ nos llamaba a su despacho a apenas unos minutos de terminar nuestra jornada laboral, para alargarla innecesariamente durante algunas horas con reuniones tan improcedentes como inútiles. Ello, por supuesto, sin compensar las horas extraordinarias conforme marca la legislación.

Recuerdo con amargura las injustas sanciones que recibimos -y seguís recibiendo- los trabajadores. Con especial estupor recibimos en la sede central de Zaragoza la sanción a un compañero por, simplemente, no saludar al presidente. Recuerdo los insultos a un compañero de Valencia, reconocidos incluso por una sentencia judicial. Ese era, y sigue siendo, el nivel. Las faltas de respeto a los trabajadores han sido, y son, algo habitual en nuestra asociación lamentablemente.

Recuerdo, también, a compañeros degradados y obligados a hacer labores muy por debajo de su categoría profesional. O a compañeras con contratos de auxiliar administrativo obligadas a efectuar tareas que requerirían un contrato -y unas condiciones laborales- de niveles superiores. Es decir, más sueldo. O aquellas interminables reuniones en las que la dirección siempre menospreciaba nuestro trabajo, por bueno que fuese.

Recuerdo el cierre de los ‘Proyectos’, cada año, deprisa y corriendo porque las publicaciones o las actividades que habíamos preparado con esmero nunca estaban a gusto de la dirección. Y nunca es nunca.

Recuerdo también vuestros lloros de rabia e impotencia a causa del menosprecio laboral que sufríais -sufríamos-. Vuestras bajas por ansiedad o depresión, y la mía propia. Los traslados forzosos de trabajadores a otras ciudades sin apenas contraprestación y obligándoles a decidir entre el trabajo o su familia. Incluso problemas de salud graves que habéis tenido algunas compañeras a causa del estrés, la ansiedad y la presión a la que están -y estáis- sometidas.

Recuerdo la desmantelación de departamentos claves para la asociación, como el de Proyectos, el de Publicaciones o el de Comunicación. Cómo los planes que desarrollábamos los trabajadores para impulsar la asociación en cada territorio nunca podían llevarse adelante porque la dirección nunca los aprobaba. Cómo nunca nos dejan que los socios participemos de verdad. Recuerdo los cambios de cerradura en algunas sedes atendidas únicamente por un trabajador aprovechando que esa persona estaba de baja por ansiedad…

Recuerdo también las presiones para que fuésemos -y vayáis- a los juicios laborales contra nuestros propios compañeros sabiendo la verdad, y cómo algunos no podíamos mirar a la cara a esos hasta entonces compañeros conociendo la injusticia que se estaba cometiendo. La dirección buscaba, siempre, el enfrentamiento entre los propios trabajadores.Tuvisteis que hacerlo por conservar vuestro puesto de trabajo y el sustento de vuestra familia, pero era tan desagradable…

Recuerdo, en definitiva, nuestro sufrimiento a pesar de lo mucho que nos gustaba -y os gusta, de ello estoy seguro- el objetivo final de ADICAE, que no debe ser otro que ayudar a los consumidores y defender sus derechos. Un sufrimiento laboral que, por otra parte, ha sido reconocido por los tribunales en más de 20 sentencias repartidas por juzgados de toda España.

Recuerdo todo esto con amargura y, ciertamente, todavía con algo de ansiedad a pesar de que salí de ADICAE hace más de un año y medio. He rehecho mi vida y mi carrera profesional, pero no puedo olvidarme de los malos ratos que he pasado y os he visto pasar.

Por eso, ahora, es el momento de que los trabajadores y ex trabajadores que seguimos siendo socios acudamos en masa a las asambleas de elección de compromisarios para el IV Congreso de ADICAE del 18 al 20 de enero de 2019, y votemos por un cambio real en nuestra asociación. Aunque solo sea para evitar más sufrimiento. Os lo debéis a vosotros mismos y, los extrabajadores, se lo debemos a los trabajadores actuales. Creo que es de Justicia.

APÚNTATE COMO COMPROMISARIO / A DE NUESTRA CANDIDATURA PARA EL PRÓXIMO CONGRESO Y CONSTRUYE EL CAMBIO CON NOSOTRAS

 

 

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2 pensamientos en “Carta a trabajadores y ex trabajadores de ADICAE

  1. Estimado Hector y excompañeros/as.
    Vaya por delante mi reconocimiento y ánimo por vuestra valiente y heróica defensa de la sensatez, la verdad y el servicio a las personas consumidoras y socias, y a los que como profesionales caímos al dar la cara y nuestra energía para ayudar a tantas personas y familias en dramáticas situaciones de indefensión por abusos de “personajes” que al paraguas de instituciones sociales no dudaron, y aun hoy persisten, en considerar nuestras vidas como feudos donde extraer sus diezmos.
    Ejercí como técnico en consumo y responsable de administración de federación regional comprometido tanto, como mi secretario/coordinador, que fuimos objetivo de esas prácticas desquiciadoras por parte de la heredada jerarquía a la que os referís, de modo que tuve que asistir a la manipulación y disolución de juntas electas y de las asociaciones provinciales que las repaldaban, y que finalmente fuimos arbitraria e improcedentemente despedidos, cortando la linea de ascendencia y crecimiento conseguidos local y federativamente hace año y medio.
    Me ha llenado profesional y personalmente la experiencia asociativa que he vivido desde el ámbito local pero por conservar mi puesto de trabajo no llegué a hacerme socio y al dia de hoy creo que no sería admitido.
    Por eso, en sintonía con lo que expresas por esta candidatura os envío mi más sincero apoyo y deseo que logreis erradicar la oscuridad que reina y logréis aflojar la verdadera Asociación de Consumidores que palpita con renovada fuerza dentro de ADICAE.
    Contadme militantemente entre vosotros si así me lo llegáis a permitir tras Enero.
    Que la luz y la verdad arraiguen en una nueva Junta Directiva con esta candidatura.
    Un fuerte abrazo.
    Juan L. Moreno Millán

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