Las “promesas” de la junta directiva a los trabajadores y trabajadoras de ADICAE: más de lo mismo o peor

En el pasado comunicado ya anunciamos tanto la guerra que ha iniciado contra sus propios socios, a los que ya no solo abandona sino que se ha propuesto machacar, como las irregularidades de la Junta Caduca, tanto en la asamblea general convocada en Madrid, donde no se habían elegido previamente compromisarios en las asambleas locales previas por mucho que el Secretario General tratase de disimularlo con el envío de mails donde anunciaba que si se habían elegido, como en la de Valencia.
Hoy nos gustaría comentar algunos aspectos del documento que la junta caduca presentó a la Convención ilegal y así como los comentarios que el futuro ex presidente de Adicae vertió, referidos a los trabajadores y trabajadoras, así como el documento propuesto de ‘Manual de Conducta del Empleado’ y las mentiras que el secretario general Sr.Herrero contó a los socios para manipular en la Asamblea General de ADICAE Madrid del pasado 7 de noviembre cuando dijo que los contratos en ADICAE eran indefinidos y que los trabajadores se aprovechaban de ADICAE.

En la página 7 del documento de la convención se recoge lo siguiente:

Bloque 2. La integración del personal para un voluntariado profesional . Un nuevo modelo de empleados-voluntario.

Esta vieja ocurrencia que llevan aplicando años, constituye otro de los disparates habituales que se le ocurre al Sr Pardos, y que secundan sus dos dirigentes. No es más que un giro de tuerca más en su guerra abierta contra los trabajadores que inició hace años y que discrimina al trabajador y contradice, una vez más, los Estatutos, ya que éstos no limitan en absoluto la condición de socio por el hecho de ser trabajador. Esta ilegalidad en el fondo lo que esconde son dos cosas:

  1. Por un lado es el miedo a que los ex trabajadores socios puedan formar parte de una futura candidatura que se oponga a Pardos (o en un futuro a sus pretendidos “herederos”) Desde luego por las altas rotaciones laborales, los abusos y pésimo trato que han recibido la mayoría podrían formar por sí mismos una candidatura a Junta Directiva y Consejo Nacional y de todos órganos de gobierno autonómicos. Es toda una demostración de cómo va restringiendo cada vez más el acceso a la condición de socio, decidiendo quién puede y no puede pertenecer a Adicae, como si de una secta selecta se tratase. Parece que en el fondo lo que busca son acólitos y feligreses que le digan Amén y besen por donde pisa.
  2. Por otro lado, es una flagrante vulneración de la legislación laboral y de la ley de voluntariado. Hay un principio aceptado y respaldado por la ley de voluntariado que en su art. 3.3 establece” el voluntariado no podrá en ningún caso sustituir el trabajo retribuido”.  A su vez el estatuto de los trabajadores excluye expresamente los trabajos realizados a título de benevolencia. Esta figura del empleado-voluntario profesional no es mas que una figura inventada para camuflar trabajadores sin contrato y la realización de horas extras saltándose la legislación laboral. Dándose la situación de que el personal directivo les exija a los trabajadores, bajo una concepción inadecuada de la responsabilidad y del compromiso, tener que realizar un trabajo voluntario.

Hay que recordar que los trabajadores de ADICAE, ya asumen una responsabilidad y compromiso con sus socios en el desempeño de su trabajo remunerado, trabajos además que no están precisamente bien pagados, como denunció el propio tribunal de cuentas que auditó ADICAE por aplicar a sus trabajadores contratos por debajo de la funciones que realizan. Así lo puso de manifiesto el Congreso de los Diputados a través de la Comisión Mixta para las Relaciones con el Tribunal de Cuentas al refrendar un informe de este Tribunal donde se fiscalizaban entre otras asociaciones a Adicae. El informe, publicado en el Boletín Oficial del Estado del 2 de marzo de 2017 dice en su página 167: “Respecto al personal contratado en los programas específicos, se ha observado incoherencia entre las categorías contratadas y las labores específicas de dicho personal (…). De esta información se deduce que trabajadores contratados con la categoría de auxiliares administrativos han desarrollado tareas de coordinación y dirección de proyectos, incluyendo la transmisión de las instrucciones de la dirección de la asociación a los técnicos ejecutantes del programa.”

En la práctica, se traduce a que en ADICAE se contratan habitualmente trabajadores a los que se les pide estudios superiores, años de experiencia, movilidad, disponibilidad y “compromiso extra de empleado voluntario” a cambio de salarios que se mueven en su mayoría en una banda salarial de 813 a 1200 euros netos incluidas pagas extras prorogateadas y hora extras que no se remuneran.

Es más, los trabajadores en su mayoría con contratos de obra y servicio, viven habitualmente en la incertidumbre y temporalidad, tanto es así que los socios que tratamos habitualmente con ellos ya conocemos el horrendo nombre al que denominan los propios empleados los periodos en los que acaban las subvenciones. Los famosos ” Juegos del Hambre”, a los que los señores Pardos y Herrero someten a los empleados todos los años desde noviembre-diciembre hasta que les da la gana de volverlos o no a contratar. Periodos que a veces se alargan hasta 6 meses en los que bajo falsas promesas y mentiras los mantienen trabajando sin cobrar con contratos de voluntariado bajo la promesa de un contrato laboral.

Esta nefasta política de recursos humanos propicia la pérdida de los trabajadores más talentosos y comprometidos, que han ido abandonando nuestra organización o bien por su propio pie, ante las pésimas condiciones laborales y la falta de perspectiva de futuro, o forzados tras dramáticos procesos judiciales. Algo que es una catástrofe para la organización y nosotros los socios pero motivo de orgullo para el Sr. Pardos que se vanagloria de dicha política, diciendo públicamente que ADICAE es una “escuela que forma trabajadores” que tristemente se marchan aprovechando el talento otras organizaciones o empresas. Y todo ello cuando las cuentas de la organización están saneadas e infrautilizadas. ¿De qué sirve tener y presumir de un enorme patrimonio si no se invierte en formación, y en recursos que mejoren la organización? Seguramente el Sr. Pardos en su concepción privada de la asociación, esté pensando en llevárselo a la tumba y otros que pululan a su alrededor solo piensen en heredarlo para su bolsillo.

La segunda cuestión llamativa del documento de la Convención ilegítima es la creación de una “comisión interna” para asuntos laborales, a donde los trabajadores puedan llevar sus quejas sin tener que denunciar (en la página 7 del documento, se establece ” que los empleados-voluntarios deberán asimismo suscribir el compromiso de que cualquier diferencia o problema de índole laboral deberá ser planteada y resuelta en cauces asociativos, y para ello se establecerá una comisión interna para este tipo de asuntos). El argumento, que expresó en la convención fantasma, fue que muchos trabajadores “demandan por chorradas”.

Es de traca la creación de un “servicio de atención al trabajador” en Adicae cuando ha criticado con vehemencia los servicios de atención al cliente de la banca por ser un confesionario privado que no soluciona ningún problema. Pues ahora, como muestra de su “lógica enfermiza” pretende crear un departamento para que los follones laborales que montan los propios Sres, Pardos y Herrero se laven en casa y nadie reclame. Una idea que parece sacada de los dueños del Corte Inglés o de Mercadona. Si no quiere demandas o denuncias de los trabajadores que basta con que respete la legislación laboral y no impida a los trabajadores exigir sus derechos.

¿Saben los socios que la junta directiva actual y pasadas, presididas todas ellas por Pardos, acumula más de una veintena de sentencias en contra por los juzgados laborales, tal y como recogen los medios de comunicación? ¿Que la actual directiva ha tenido que ceder en numerosos acuerdos judiciales con trabajadores reconociéndoles sus derechos y soltando dinero por doquier de la asociación para cumplir con la ley? ¿Que Adicae ha recibido numerosas sanciones de inspección de trabajo y se ha visto obligada a transformar contratos en fraude de ley de obra y servicio a indefinidos? ¿Ha informado a los socios cuánto nos cuesta sus catastróficas decisiones laborales? ¿Ha explicado cuánto paga a un despacho de abogados por defender lo indefendible, hasta el punto que los letrados del despacho de abogados manifiestan querer negarse a acudir a los juicios laborales? ¿Ha explicado a los socios por qué se niega a acudir a las citaciones judiciales laborales alegando “que es un señor muy mayor ya alejado de todo esto” mientras sigue postulando y dirigiendo todas y cada una de las organizaciones que conforman ADICAE? ¿No les dice nada el tesorero nacional de las decenas de miles de euros que nos cuestan a los socios sus neglicencias? ¿Harían lo mismo estos 3 dirigentes si lo tuvieran que pagar de su bolsillo en vez de con el dinero de los socios?

Para los trabajadores, la experiencia de acudir a los cauces asociativos en demanda de sus derechos no les ha traído buenas consecuencias. Baste recordar, el destrozo que hizo a los trabajadores de AICAR en represalias por elegir democráticamente delegado sindical o el caso de una trabajadora que solicitó como madre una legítima reducción de jornada y se encontró con una modificación de su horario laboral que hacía imposible cumplir sus obligaciones como madre. La madre trabajadora tuvo que gastarse dinero y acudir a juicio, que ganó otorgándole sus derechos. Desde luego es una peculiar visión del feminismo la que tiene Pardos por mucho que trate ahora de lavar su imagen en recientes actos electorales para su reelección. Con tal precedente ¿van los trabajadores a acudir al “confesionario laboral” montado por el Papa Pardos?

Podemos recordar por último la experiencia de otro trabajador, que solicitó también como padre su legítimo derecho a reducción de jornada y no sólo tuvo que acudir a los tribunales (donde también ganó) sino que fue insultado gravemente por Pardos, vulnerando sus derechos fundamentales como trabajador. Adicae recibió por ello una sanción del juzgado de 5.000 euros… Pardos, que dice una y otra vez no cobrar nada, lo cual es una apreciación cuanto menos dudosa, ya que vivir largas temporadas en Madrid sin pagar alquiler y gastos varios podría ser considerado cobro en especie, y aunque asi fuera,vemos que su gestión nos cuesta mucho dinero a los socios de Adicae.

Y para terminar mencionar el cinismo de los señores dirigentes que deben pensar que todos los socios nos chupamos el dedo. Destacamos algunas cuestiones estipuladas en lo que parece será el nuevo MANUAL DEL EMPLEADO. Normas de Funcionamiento, criterios y protocolos de trabajo, que se estipula serán de obligado cumplimiento, y los socios nos preguntamos que para quien, ¿ADICAE y sus dirigentes no deben cumplirlo? porque entre otras cuestiones podemos comentar en la página 6 que establece lo siguiente:

Horas extras. “No se llevarán a cabo horas extra salvo por encomienda especifica …En el caso excepcional que estas se produjeran serán contabilizadas y remuneradas bajo las premisas contempladas en el Convenio laboral aplicable”. Qué grado de cinismo son capaces de alcanzar cuando ha sido constatado por la inspección de trabajo y los juzagados que no se contabilizan ni remuneran.

O en la página 11, del Código Ético del empleado en el que se establece que “no se tolerará en ningún caso las actitudes de menosprecio, discriminación, desprecio u otras análogas ya sean entre el personal y especialmente hacia la masa social de la organización. Todos los miembros, personal, colaboradores, voluntarios y asociados de la organización son considerados de forma valiosa por la misma”. Nos preguntamos cómo encajan aquí los insultos, comentarios de menosprecios que el Sr Pardos ha propiciado reiteradamente a sus empleados y socios, p. O las acciones del Sr Pulido y Herrero han realizadohacia trabajadores y socios que como mínimo rozan lo ilegal

También en su página 11, se establece que en las “relaciones con los socios no se aplicará en ningún caso un enfoque ‘paternalista’”. ¿Pero es que no es Papa Pardos quien ha creado intencionadamente una organización paternalista en la cual se propone como líder mesiánico que ha de decidir hasta el color del papel higiénico?

2 pensamientos en “Las “promesas” de la junta directiva a los trabajadores y trabajadoras de ADICAE: más de lo mismo o peor

  1. Ojalá podamos conseguir echar a esta gentuza y los que piensan como ellos.
    Aunque habrá muchas personas que no sean así y les hayan lavado el coco, como en misa “haz lo que yo digo, no lo que yo hago”. En fin, …

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  2. Pingback: Incumplimiento y falsas promesas: la tónica habitual de la Junta caduca de ADICAE | Consumidores Construyendo Futuro

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